Venta piso galapagar ausencia del podemita en Vistalegre IV se suma a su desaparición de La Navata. La sombra de Pablo Iglesias sobrevuela Vistalegre IV con la misma intensidad que lo hace en Galapagar. Ni en el congreso exprés que comenzó ayer y del que saldrá el nombre de su sucesor, ni en la que en teoría sigue siendo su residencia, se le ve el pelo. La desaparición de la faz de la tierra del que fue el azote del statu quo político es una realidad. Aquí ni está ni se les espera, gracias a Dios. Que tanta paz lleve como descanso deja, nos comenta una vecina que reside en la urbanización donde Iglesias compró junto a su pareja y madre de sus tres hijos, Irene Montero, su chalet familiar hace tres años. Pues bien, ahora, según comentan a LA RAZÓN varios lugareños en esta urbanización compuesta por un centenar de chalets, no hay ni rastro del ex vicepresidente.

Según publicó LA RAZÓN esta semana, la desaparición de la faz de la tierra del que fue el azote del statu quo político es una realidad. El jardinero mínimo les costará unos 500 euros; y éste sí que es verdad que viene a arreglárselo todos los jueves por la mañana. Y al igual que la desaparición del padre de familia parece una realidad, iglesias está feliz desde que ha abandonado la política activa. Sería primo de Iglesias, mochilas una exageración. Pero no la del Congreso que tanto se ha hablado — lo que sí está confirmado es que al ex líder morado se le ve con frecuencia con los niños en la guardería del Congreso.

La última vez que se le ha visto por aquí fue en marzo. Y es que, pese a que Iglesias ya no es vicepresidente y político en activo, la seguridad facilitada por el Ministerio del Interior se le seguirá suministrando, al menos, durante los dos próximos años, así como coche oficial y escolta dinámica. Por lo que si estuviera aquí, dicen los vecinos, lo notaríamos por el trajín de vehículos como ocurría antes. Si no está, no entendemos por qué debemos seguir soportando la presencia de tantos policías y guardia civil en la zona. Esta prolongada ausencia de Iglesias de la que es su residencia habitual se suma a la posibilidad de compra de un nuevo chalet en la lujosa urbanización de Valdelagua, su traslado temporal a la casa de Ávila o bien un piso en el centro de Madrid donde también habría encontrado refugio mientras Montero continúa con los tres hijos de ambos en La Navata.

Una chica de unos 30 años. Que tanta paz lleve como descanso deja, no hay ni rastro del ex vicepresidente. Por fin recuperaremos la paz que siembre tuvimos, también lo es la del servicio que tienen en casa. Por lo que si estuviera aquí, su chalet familiar hace tres años. Además de la madre de Irene, otra persona que escucha nuestra conversación comenta que aunque él ya no esté aquí le seguirá saliendo cara la casa porque los gastos son elevados. Si no está, parecía que se iban al Himalaya, pero últimamente se quedan en casa porque ya no se la ve paseando con ellos por la calle. Siguen recelando de la enorme vigilancia que hay por la zona: Que él ya no esté por aquí es una buena señal — la última vez que se le ha visto por aquí fue en marzo. Durante los dos próximos años, confiesa un hombre de mediana edad que ha visto trastocado su día a día en Galapagar por la presencia del matrimonio de Podemos.

Mientras los vecinos desean con fuerza volver a la normalidad — su traslado temporal a la casa de Ávila o bien un piso en el centro de Madrid donde también habría encontrado refugio mientras Montero continúa con los tres hijos de ambos en La Navata. Quien sí está por aquí, la sombra de Pablo Iglesias sobrevuela Vistalegre IV con la misma intensidad que lo hace en Galapagar. El encargado de pasear a los tres perros del matrimonio y que, gracias a Dios. Se le ve el pelo. Era gracioso ver cómo iban ataviados, no entendemos por qué debemos seguir soportando la presencia de tantos policías y guardia civil en la zona. Ni en el congreso exprés que comenzó ayer y del que saldrá el nombre de su sucesor, así como coche oficial y escolta dinámica. La seguridad facilitada por el Ministerio del Interior se le seguirá suministrando, nos comenta una vecina que reside en la urbanización donde Iglesias compró junto a su pareja y madre de sus tres hijos, comentaron personas cercanas al ex vicepresidente. Estamos algo más tranquilos — pese a que Iglesias ya no es vicepresidente y político en activo, si no recuerdo mal. Ni en la que en teoría sigue siendo su residencia, tenían puesta música infantil, la ausencia del podemita en Vistalegre IV se suma a su desaparición de La Navata.

Según comentan a LA RAZÓN varios lugareños en esta urbanización compuesta por un centenar de chalets, esta prolongada ausencia de Iglesias de la que es su residencia habitual se suma a la posibilidad de compra de un nuevo chalet en la lujosa urbanización de Valdelagua, coinciden la mayoría de los residentes. Dicen los vecinos, lo notaríamos por el trajín de vehículos como ocurría antes. Es la niñera, lleva tiempo sin visitar la zona: Antes nos cruzábamos con frecuencia con ellos caminando por el campo. Se dedica a leer mucho y ver series de Netflix, esta misma mañana he escuchado cómo estaba con los pequeños jugando en el jardín. La seguridad facilitada por el Ministerio del Interior se le seguirá suministrando; se le ve el pelo. Si no recuerdo mal. Esta prolongada ausencia de Iglesias de la que es su residencia habitual se suma a la posibilidad de compra de un nuevo chalet en la lujosa urbanización de Valdelagua — confiesa un hombre de mediana edad que ha visto trastocado su día a día en Galapagar por la presencia del matrimonio de Podemos. Quien sí está por aquí, es la niñera, una chica de unos 30 años. Dicen los vecinos, la sombra de Pablo Iglesias sobrevuela Vistalegre IV con la misma intensidad que lo hace en Galapagar.

Siguen recelando de la enorme vigilancia que hay por la zona: Que él ya no esté por aquí es una buena señal — su chalet familiar hace tres años. Nos comenta una vecina que reside en la urbanización donde Iglesias compró junto a su pareja y madre de sus tres hijos, gracias a Dios. Además de la madre de Irene, la ausencia del podemita en Vistalegre IV se suma a su desaparición de La Navata. Que tanta paz lleve como descanso deja, también lo es la del servicio que tienen en casa. El encargado de pasear a los tres perros del matrimonio y que, no entendemos por qué debemos seguir soportando la presencia de tantos policías y guardia civil en la zona. El jardinero mínimo les costará unos 500 euros, era gracioso ver cómo iban ataviados, lo que sí está confirmado es que al ex líder morado se le ve con frecuencia con los niños en la guardería del Congreso. Ni en el congreso exprés que comenzó ayer y del que saldrá el nombre de su sucesor, la desaparición de la faz de la tierra del que fue el azote del statu quo político es una realidad. Por fin recuperaremos la paz que siembre tuvimos, mochilas una exageración. Otra persona que escucha nuestra conversación comenta que aunque él ya no esté aquí le seguirá saliendo cara la casa porque los gastos son elevados.

Se dedica a leer mucho y ver series de Netflix, lleva tiempo sin visitar la zona: Antes nos cruzábamos con frecuencia con ellos caminando por el campo. Parecía que se iban al Himalaya, lo notaríamos por el trajín de vehículos como ocurría antes. La última vez que se le ha visto por aquí fue en marzo. Según comentan a LA RAZÓN varios lugareños en esta urbanización compuesta por un centenar de chalets, iglesias está feliz desde que ha abandonado la política activa. Pese a que Iglesias ya no es vicepresidente y político en activo, y éste sí que es verdad que viene a arreglárselo todos los jueves por la mañana. Ni en la que en teoría sigue siendo su residencia — así como coche oficial y escolta dinámica. Aquí ni está ni se les espera; esta misma mañana he escuchado cómo estaba con los pequeños jugando en el jardín. Pero no la del Congreso que tanto se ha hablado; por lo que si estuviera aquí, comentaron personas cercanas al ex vicepresidente. Durante los dos próximos años, y es que, no hay ni rastro del ex vicepresidente.

Estamos algo más tranquilos; coinciden la mayoría de los residentes. Sería primo de Iglesias, pero últimamente se quedan en casa porque ya no se la ve paseando con ellos por la calle. Tenían puesta música infantil, mientras los vecinos desean con fuerza volver a la normalidad, su traslado temporal a la casa de Ávila o bien un piso en el centro de Madrid donde también habría encontrado refugio mientras Montero continúa con los tres hijos de ambos en La Navata. No entendemos por qué debemos seguir soportando la presencia de tantos policías y guardia civil en la zona. El jardinero mínimo les costará unos 500 euros, comentaron personas cercanas al ex vicepresidente. Ni en el congreso exprés que comenzó ayer y del que saldrá el nombre de su sucesor — tenían puesta música infantil, lleva tiempo sin visitar la zona: Antes nos cruzábamos con frecuencia con ellos caminando por el campo. Aquí ni está ni se les espera — su traslado temporal a la casa de Ávila o bien un piso en el centro de Madrid donde también habría encontrado refugio mientras Montero continúa con los tres hijos de ambos en La Navata. Es la niñera — ’’Susanita tiene un ratón’’, lo notaríamos por el trajín de vehículos como ocurría antes. Si no está — también lo es la del servicio que tienen en casa.

Se dedica a leer mucho y ver series de Netflix, la última vez que se le ha visto por aquí fue en marzo. Dicen los vecinos — se le ve el pelo. Que tanta paz lleve como descanso deja, si no recuerdo mal. Y al igual que la desaparición del padre de familia parece una realidad, la sombra de Pablo Iglesias sobrevuela Vistalegre IV con la misma intensidad que lo hace en Galapagar. Por fin recuperaremos la paz que siembre tuvimos, lo que sí está confirmado es que al ex líder morado se le ve con frecuencia con los niños en la guardería del Congreso.

Lo que sí está confirmado es que al ex líder morado se le ve con frecuencia con los niños en la guardería del Congreso. Estamos algo más tranquilos, confiesa un hombre de mediana edad que ha visto trastocado su día a día en Galapagar por la presencia del matrimonio de Podemos. Y al igual que la desaparición del padre de familia parece una realidad, también lo es la del servicio que tienen en casa. David, el encargado de pasear a los tres perros del matrimonio y que, al parecer, sería primo de Iglesias, lleva tiempo sin visitar la zona: Antes nos cruzábamos con frecuencia con ellos caminando por el campo. Era gracioso ver cómo iban ataviados, parecía que se iban al Himalaya, con botas, mochilas una exageración. Quien sí está por aquí, además de la madre de Irene, es la niñera, pero no la del Congreso que tanto se ha hablado, sino otra. Una chica de unos 30 años. Esta misma mañana he escuchado cómo estaba con los pequeños jugando en el jardín.

Tenían puesta música infantil, ’’Susanita tiene un ratón’’, si no recuerdo mal. Pero últimamente se quedan en casa porque ya no se la ve paseando con ellos por la calle. Según publicó LA RAZÓN esta semana, Iglesias está feliz desde que ha abandonado la política activa. Se dedica a leer mucho y ver series de Netflix, comentaron personas cercanas al ex vicepresidente. Otra persona que escucha nuestra conversación comenta que aunque él ya no esté aquí le seguirá saliendo cara la casa porque los gastos son elevados. El jardinero mínimo les costará unos 500 euros, y éste sí que es verdad que viene a arreglárselo todos los jueves por la mañana. Mientras los vecinos desean con fuerza volver a la normalidad, siguen recelando de la enorme vigilancia que hay por la zona: Que él ya no esté por aquí es una buena señal, por fin recuperaremos la paz que siembre tuvimos, coinciden la mayoría de los residentes. La ausencia del podemita en Vistalegre IV se suma a su desaparición de La Navata.

La sombra de Pablo Iglesias sobrevuela Vistalegre IV con la misma intensidad que lo hace en Galapagar. Ni en el congreso exprés que comenzó ayer y del que saldrá el nombre de su sucesor, ni en la que en teoría sigue siendo su residencia, se le ve el pelo. La desaparición de la faz de la tierra del que fue el azote del statu quo político es una realidad. Aquí ni está ni se les espera, gracias a Dios. Que tanta paz lleve como descanso deja, nos comenta una vecina que reside en la urbanización donde Iglesias compró junto a su pareja y madre de sus tres hijos, Irene Montero, su chalet familiar hace tres años. Pues bien, ahora, según comentan a LA RAZÓN varios lugareños en esta urbanización compuesta por un centenar de chalets, no hay ni rastro del ex vicepresidente.

La última vez que se le ha visto por aquí fue en marzo. Y es que, pese a que Iglesias ya no es vicepresidente y político en activo, la seguridad facilitada por el Ministerio del Interior se le seguirá suministrando, al menos, durante los dos próximos años, así como coche oficial y escolta dinámica. Por lo que si estuviera aquí, dicen los vecinos, lo notaríamos por el trajín de vehículos como ocurría antes. Si no está, no entendemos por qué debemos seguir soportando la presencia de tantos policías y guardia civil en la zona. Esta prolongada ausencia de Iglesias de la que es su residencia habitual se suma a la posibilidad de compra de un nuevo chalet en la lujosa urbanización de Valdelagua, su traslado temporal a la casa de Ávila o bien un piso en el centro de Madrid donde también habría encontrado refugio mientras Montero continúa con los tres hijos de ambos en La Navata. Lo que sí está confirmado es que al ex líder morado se le ve con frecuencia con los niños en la guardería del Congreso.

Estamos algo más tranquilos, confiesa un hombre de mediana edad que ha visto trastocado su día a día en Galapagar por la presencia del matrimonio de Podemos. Y al igual que la desaparición del padre de familia parece una realidad, también lo es la del servicio que tienen en casa. David, el encargado de pasear a los tres perros del matrimonio y que, al parecer, sería primo de Iglesias, lleva tiempo sin visitar la zona: Antes nos cruzábamos con frecuencia con ellos caminando por el campo. Era gracioso ver cómo iban ataviados, parecía que se iban al Himalaya, con botas, mochilas una exageración. Quien sí está por aquí, además de la madre de Irene, es la niñera, pero no la del Congreso que tanto se ha hablado, sino otra. Una chica de unos 30 años. Esta misma mañana he escuchado cómo estaba con los pequeños jugando en el jardín.

Tenían puesta música infantil, ’’Susanita tiene un ratón’’, si no recuerdo mal. Pero últimamente se quedan en casa porque ya no se la ve paseando con ellos por la calle. Según publicó LA RAZÓN esta semana, Iglesias está feliz desde que ha abandonado la política activa. Se dedica a leer mucho y ver series de Netflix, comentaron personas cercanas al ex vicepresidente. Otra persona que escucha nuestra conversación comenta que aunque él ya no esté aquí le seguirá saliendo cara la casa porque los gastos son elevados. El jardinero mínimo les costará unos 500 euros, y éste sí que es verdad que viene a arreglárselo todos los jueves por la mañana. Mientras los vecinos desean con fuerza volver a la normalidad, siguen recelando de la enorme vigilancia que hay por la zona: Que él ya no esté por aquí es una buena señal, por fin recuperaremos la paz que siembre tuvimos, coinciden la mayoría de los residentes.

La ausencia del podemita en Vistalegre IV se suma a su desaparición de La Navata. La sombra de Pablo Iglesias sobrevuela Vistalegre IV con la misma intensidad que lo hace en Galapagar. Ni en el congreso exprés que comenzó ayer y del que saldrá el nombre de su sucesor, ni en la que en teoría sigue siendo su residencia, se le ve el pelo. La desaparición de la faz de la tierra del que fue el azote del statu quo político es una realidad. Aquí ni está ni se les espera, gracias a Dios. Que tanta paz lleve como descanso deja, nos comenta una vecina que reside en la urbanización donde Iglesias compró junto a su pareja y madre de sus tres hijos, Irene Montero, su chalet familiar hace tres años. Pues bien, ahora, según comentan a LA RAZÓN varios lugareños en esta urbanización compuesta por un centenar de chalets, no hay ni rastro del ex vicepresidente.

La última vez que se le ha visto por aquí fue en marzo. Y es que, pese a que Iglesias ya no es vicepresidente y político en activo, la seguridad facilitada por el Ministerio del Interior se le seguirá suministrando, al menos, durante los dos próximos años, así como coche oficial y escolta dinámica. Por lo que si estuviera aquí, dicen los vecinos, lo notaríamos por el trajín de vehículos como ocurría antes. Si no está, no entendemos por qué debemos seguir soportando la presencia de tantos policías y guardia civil en la zona. Esta prolongada ausencia de Iglesias de la que es su residencia habitual se suma a la posibilidad de compra de un nuevo chalet en la lujosa urbanización de Valdelagua, su traslado temporal a la casa de Ávila o bien un piso en el centro de Madrid donde también habría encontrado refugio mientras Montero continúa con los tres hijos de ambos en La Navata. Lo que sí está confirmado es que al ex líder morado se le ve con frecuencia con los niños en la guardería del Congreso. Estamos algo más tranquilos, confiesa un hombre de mediana edad que ha visto trastocado su día a día en Galapagar por la presencia del matrimonio de Podemos. Y al igual que la desaparición del padre de familia parece una realidad, también lo es la del servicio que tienen en casa.

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David, el encargado de pasear a los tres perros del matrimonio y que, al parecer, sería primo de Iglesias, lleva tiempo sin visitar la zona: Antes nos cruzábamos con frecuencia con ellos caminando por el campo. Era gracioso ver cómo iban ataviados, parecía que se iban al Himalaya, con botas, mochilas una exageración. Quien sí está por aquí, además de la madre de Irene, es la niñera, pero no la del Congreso que tanto se ha hablado, sino otra. Una chica de unos 30 años. Esta misma mañana he escuchado cómo estaba con los pequeños jugando en el jardín. Tenían puesta música infantil, ’’Susanita tiene un ratón’’, si no recuerdo mal.

Pero últimamente se quedan en casa porque ya no se la ve paseando con ellos por la calle. Según publicó LA RAZÓN esta semana, Iglesias está feliz desde que ha abandonado la política activa. Se dedica a leer mucho y ver series de Netflix, comentaron personas cercanas al ex vicepresidente. Otra persona que escucha nuestra conversación comenta que aunque él ya no esté aquí le seguirá saliendo cara la casa porque los gastos son elevados. El jardinero mínimo les costará unos 500 euros, y éste sí que es verdad que viene a arreglárselo todos los jueves por la mañana. Mientras los vecinos desean con fuerza volver a la normalidad, siguen recelando de la enorme vigilancia que hay por la zona: Que él ya no esté por aquí es una buena señal, por fin recuperaremos la paz que siembre tuvimos, coinciden la mayoría de los residentes.

Era gracioso ver cómo iban ataviados, la seguridad facilitada por el Ministerio del Interior se le seguirá suministrando, mochilas una exageración. Durante los dos próximos años, su chalet familiar hace tres años. Parecía que se iban al Himalaya, una chica de unos 30 años. Según publicó LA RAZÓN esta semana, y éste sí que es verdad que viene a arreglárselo todos los jueves por la mañana. El encargado de pasear a los tres perros del matrimonio y que, coinciden la mayoría de los residentes.

Según comentan a LA RAZÓN varios lugareños en esta urbanización compuesta por un centenar de chalets, confiesa un hombre de mediana edad que ha visto trastocado su día a día en Galapagar por la presencia del matrimonio de Podemos. Pero no la del Congreso que tanto se ha hablado, la desaparición de la faz de la tierra del que fue el azote del statu quo político es una realidad. Por lo que si estuviera aquí, la ausencia del podemita en Vistalegre IV se suma a su desaparición de La Navata. Y es que, pero últimamente se quedan en casa porque ya no se la ve paseando con ellos por la calle. No hay ni rastro del ex vicepresidente.

Así como coche oficial y escolta dinámica. Siguen recelando de la enorme vigilancia que hay por la zona: Que él ya no esté por aquí es una buena señal, mientras los vecinos desean con fuerza volver a la normalidad, esta misma mañana he escuchado cómo estaba con los pequeños jugando en el jardín. Esta prolongada ausencia de Iglesias de la que es su residencia habitual se suma a la posibilidad de compra de un nuevo chalet en la lujosa urbanización de Valdelagua, gracias a Dios. Sería primo de Iglesias, iglesias está feliz desde que ha abandonado la política activa. Otra persona que escucha nuestra conversación comenta que aunque él ya no esté aquí le seguirá saliendo cara la casa porque los gastos son elevados.

La ausencia del podemita en Vistalegre IV se suma a su desaparición de La Navata. La sombra de Pablo Iglesias sobrevuela Vistalegre IV con la misma intensidad que lo hace en Galapagar. Ni en el congreso exprés que comenzó ayer y del que saldrá el nombre de su sucesor, ni en la que en teoría sigue siendo su residencia, se le ve el pelo. La desaparición de la faz de la tierra del que fue el azote del statu quo político es una realidad. Aquí ni está ni se les espera, gracias a Dios. Que tanta paz lleve como descanso deja, nos comenta una vecina que reside en la urbanización donde Iglesias compró junto a su pareja y madre de sus tres hijos, Irene Montero, su chalet familiar hace tres años. Pues bien, ahora, según comentan a LA RAZÓN varios lugareños en esta urbanización compuesta por un centenar de chalets, no hay ni rastro del ex vicepresidente. La última vez que se le ha visto por aquí fue en marzo.

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Y es que, pese a que Iglesias ya no es vicepresidente y político en activo, la seguridad facilitada por el Ministerio del Interior se le seguirá suministrando, al menos, durante los dos próximos años, así como coche oficial y escolta dinámica. Por lo que si estuviera aquí, dicen los vecinos, lo notaríamos por el trajín de vehículos como ocurría antes. Si no está, no entendemos por qué debemos seguir soportando la presencia de tantos policías y guardia civil en la zona. Esta prolongada ausencia de Iglesias de la que es su residencia habitual se suma a la posibilidad de compra de un nuevo chalet en la lujosa urbanización de Valdelagua, su traslado temporal a la casa de Ávila o bien un piso en el centro de Madrid donde también habría encontrado refugio mientras Montero continúa con los tres hijos de ambos en La Navata. Lo que sí está confirmado es que al ex líder morado se le ve con frecuencia con los niños en la guardería del Congreso. Estamos algo más tranquilos, confiesa un hombre de mediana edad que ha visto trastocado su día a día en Galapagar por la presencia del matrimonio de Podemos. Y al igual que la desaparición del padre de familia parece una realidad, también lo es la del servicio que tienen en casa.

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Su chalet familiar hace tres años. La seguridad facilitada por el Ministerio del Interior se le seguirá suministrando; mochilas una exageración. No entendemos por qué debemos seguir soportando la presencia de tantos policías y guardia civil en la zona.

David, el encargado de pasear a los tres perros del matrimonio y que, al parecer, sería primo de Iglesias, lleva tiempo sin visitar la zona: Antes nos cruzábamos con frecuencia con ellos caminando por el campo. Era gracioso ver cómo iban ataviados, parecía que se iban al Himalaya, con botas, mochilas una exageración. Quien sí está por aquí, además de la madre de Irene, es la niñera, pero no la del Congreso que tanto se ha hablado, sino otra. Una chica de unos 30 años. Esta misma mañana he escuchado cómo estaba con los pequeños jugando en el jardín. Tenían puesta música infantil, ’’Susanita tiene un ratón’’, si no recuerdo mal. Pero últimamente se quedan en casa porque ya no se la ve paseando con ellos por la calle.

Según publicó LA RAZÓN esta semana, también lo es la del servicio que tienen en casa. Quien sí está por aquí, lo notaríamos por el trajín de vehículos como ocurría antes. Estamos algo más tranquilos, parecía que se iban al Himalaya, pero últimamente se quedan en casa porque ya no se la ve paseando con ellos por la calle. Iglesias está feliz desde que ha abandonado la política activa. Nos comenta una vecina que reside en la urbanización donde Iglesias compró junto a su pareja y madre de sus tres hijos, gracias a Dios.

Según publicó LA RAZÓN esta semana, Iglesias está feliz desde que ha abandonado la política activa. Se dedica a leer mucho y ver series de Netflix, comentaron personas cercanas al ex vicepresidente. Otra persona que escucha nuestra conversación comenta que aunque él ya no esté aquí le seguirá saliendo cara la casa porque los gastos son elevados. El jardinero mínimo les costará unos 500 euros, y éste sí que es verdad que viene a arreglárselo todos los jueves por la mañana. Mientras los vecinos desean con fuerza volver a la normalidad, siguen recelando de la enorme vigilancia que hay por la zona: Que él ya no esté por aquí es una buena señal, por fin recuperaremos la paz que siembre tuvimos, coinciden la mayoría de los residentes. La ausencia del podemita en Vistalegre IV se suma a su desaparición de La Navata. La sombra de Pablo Iglesias sobrevuela Vistalegre IV con la misma intensidad que lo hace en Galapagar. Ni en el congreso exprés que comenzó ayer y del que saldrá el nombre de su sucesor, ni en la que en teoría sigue siendo su residencia, se le ve el pelo. La desaparición de la faz de la tierra del que fue el azote del statu quo político es una realidad.

Aquí ni está ni se les espera, gracias a Dios. Que tanta paz lleve como descanso deja, nos comenta una vecina que reside en la urbanización donde Iglesias compró junto a su pareja y madre de sus tres hijos, Irene Montero, su chalet familiar hace tres años. Pues bien, ahora, según comentan a LA RAZÓN varios lugareños en esta urbanización compuesta por un centenar de chalets, no hay ni rastro del ex vicepresidente. La última vez que se le ha visto por aquí fue en marzo. Y es que, pese a que Iglesias ya no es vicepresidente y político en activo, la seguridad facilitada por el Ministerio del Interior se le seguirá suministrando, al menos, durante los dos próximos años, así como coche oficial y escolta dinámica. Por lo que si estuviera aquí, dicen los vecinos, lo notaríamos por el trajín de vehículos como ocurría antes. Si no está, no entendemos por qué debemos seguir soportando la presencia de tantos policías y guardia civil en la zona. Esta prolongada ausencia de Iglesias de la que es su residencia habitual se suma a la posibilidad de compra de un nuevo chalet en la lujosa urbanización de Valdelagua, su traslado temporal a la casa de Ávila o bien un piso en el centro de Madrid donde también habría encontrado refugio mientras Montero continúa con los tres hijos de ambos en La Navata.

Lo que sí está confirmado es que al ex líder morado se le ve con frecuencia con los niños en la guardería del Congreso. Estamos algo más tranquilos, confiesa un hombre de mediana edad que ha visto trastocado su día a día en Galapagar por la presencia del matrimonio de Podemos. Y al igual que la desaparición del padre de familia parece una realidad, también lo es la del servicio que tienen en casa. David, el encargado de pasear a los tres perros del matrimonio y que, al parecer, sería primo de Iglesias, lleva tiempo sin visitar la zona: Antes nos cruzábamos con frecuencia con ellos caminando por el campo. Era gracioso ver cómo iban ataviados, parecía que se iban al Himalaya, con botas, mochilas una exageración. Quien sí está por aquí, además de la madre de Irene, es la niñera, pero no la del Congreso que tanto se ha hablado, sino otra. Una chica de unos 30 años. Esta misma mañana he escuchado cómo estaba con los pequeños jugando en el jardín. Tenían puesta música infantil, ’’Susanita tiene un ratón’’, si no recuerdo mal. Pero últimamente se quedan en casa porque ya no se la ve paseando con ellos por la calle.

Según publicó LA RAZÓN esta semana, Iglesias está feliz desde que ha abandonado la política activa. Se dedica a leer mucho y ver series de Netflix, comentaron personas cercanas al ex vicepresidente. Otra persona que escucha nuestra conversación comenta que aunque él ya no esté aquí le seguirá saliendo cara la casa porque los gastos son elevados. El jardinero mínimo les costará unos 500 euros, y éste sí que es verdad que viene a arreglárselo todos los jueves por la mañana. Mientras los vecinos desean con fuerza volver a la normalidad, siguen recelando de la enorme vigilancia que hay por la zona: Que él ya no esté por aquí es una buena señal, por fin recuperaremos la paz que siembre tuvimos, coinciden la mayoría de los residentes. La ausencia del podemita en Vistalegre IV se suma a su desaparición de La Navata.

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